CuloMojado

Yo pongo el culo y tu la diversion

¿Quieres que lo hagamos ahorita o esperamos a que se vaya mi mamá?

Una pregunta bastante tonta para lo calientes que somos, y si no mal recuerdo esa pregunta jamás fue contestada porque antes de que él pudiera siquiera reaccionar ya la tenía adentro…

Fue una de las mejores, afortunadamente todas son buenas, pero cada que entramos al baúl de nuestros recuerdos siempre le damos el premio y el honor de estar al menos entre nuestras top 5, junto con un rapidin en la casa de su abuela y un faje de año nuevo.

Fue una de esas veces que simplemente nada se prestaba pero todo estuvo deliciosamente perfecto, nada se prestaba porque recuerdo que eran las 3 de la tarde y regresábamos del zócalo, asoleados y un poco deshidratados. Pero nuestros cuerpos estaban, por el sol, más calientes de lo normal y nada como el lubricante natural llamado sudor.

Empezamos con ropa y terminamos sin aliento, perdí la noción del tiempo pero recuerdo que fue una larga cogida en donde nuestros cuerpos se adaptaban a la perfección por primera vez, no teníamos mucho tiempo juntos, apenas íbamos por la primera o segunda semana de novios y ya habíamos pasado la típica y mala primera vez, pero la practica hace al maestro y nosotros no nos dimos por vencidos, y esa vez nos salió y nos salió bien. No se confundan no tuvo nada de romántico, todo lo contrario, fue algo rudo, creo que fue buena porque era la primera vez que yo tomaba el control, aunque soy “el activo” el siempre había puesto las reglas y jamás diría que lo hacía mal, de hecho es el mejor amante que he tenido hasta hoy, pero ese día cada quien tomo su papel y así funcionamos mejor.

Primero lo hicimos de perrito, ahí el perdió toda su ropa y yo me quede con los pantalones hasta las rodillas, mis huevos chocaban con los suyos y él se retorcía de placer, no podía gemir porque como no esperamos, mi mama seguía ahí. La tenía muy dura, más dura de lo normal, y sabia que me escurría igual o más que mi frente con sudor, sentía que iba a explotar pero nadie tenía la intensión de parar. Cambiamos de posición, me acosté boca arriba en la cama y él me quito los pantalones, le dio una mamada y la monto como un salvaje, se daba unos sentones barbaros y podía ver su cara de placer, esa cara que fácilmente se puede confundir con rabia, tenía el ceño fruncido y la boca muy apretada pero la diferencia era que se le salían uno gemidos pequeños cuando su culo llegaba a la base de mi pene y fue ahí donde encontramos una de las mejores posiciones de la vida, el sentado en mi verga puso las plantas de sus pies en la cama, entonces quedaba en posición de sentadilla, yo lo tome de la cadera y me movía de arriba hacia abajo, le di muy duro y es una posición cansada para los 2, pero el placer era mejor que cualquier dolor muscular.

Me pare de la cama y él se quedo boca arriba, le abrí las piernas y lo volví a penetrar, podía admirar todo su cuerpo, sus pezones (que por cierto son muy chiquitos y paraditos) se veían deliciosos, todo su cuerpo tenia escalofríos, o como se dice en México, piel de gallina, puse sus piernas en mis hombros y lo empecé a tocar, estaba hirviendo, y él se tocaba también, me lamia los dedos y tenía la cara de un pervertido sexual, se que quería mas aunque decía que parara entonces le di más, se la empecé a jalar y rogo porque lo dejara de hacer, me dijo que todavía no se quería venir. Lo hice para atrás y me subí a la cama, mis rodillas temblaban y  tenía que sostener el peso de sus piernas nos besábamos mientras seguíamos cogiendo, mas que besos eran lamidas. Nuestros cuerpos estaban hechos un asco entre el sudor, la saliva y demás fluidos corporales, ya no podíamos ni sostenernos porque resbalábamos fácilmente, termine entre sus gemidos que ahogaron los míos, me deje caer encima de él, no podía ni levantarme, el estaba extasiado pero aun caliente, se quito de debajo de mi, se puso de perrito y me pidió que se la metiera para que se pudiera venir, yo sabía que me había venido litro y litros y lo comprobé al metérsela ya que un poco de todo mi semen resbalo por su pierna, tardo 2 segundos en venirse.

Toda mi cama estaba sucia pero no podíamos mas, solo nos dejamos caer para recuperar el aliento, estábamos en el mejor transe del mundo y si alguien nos hubiera visto la cara sabría perfectamente que nuestras miradas solo decían satisfacción.

quiero una playera así!

quiero una playera así!

(Source: thezoetic)

Solo un hombre, sabiendo lo que le gusta, excita y encanta, puede verdaderamente complacer a otro hombre… El mejor sexo es el sexo homosexual.

—Nosotros 

Nosotros…

Vivimos, sufrimos, lloramos, reímos, soñamos, peleamos, gritamos, cogemos, comemos, bailamos, tomamos, corremos, paseamos, leemos, dormimos, estudiamos, nos enseñamos, nos masturbamos, vemos porno, hacemos el amor, nos celamos, paseamos, cantamos, caminamos, gastamos, compramos, nos grabamos, nos observamos, sentimos, pensamos, fingimos, nos molestamos, nos penetramos, nos la mamamos, criticamos, discutimos, argumentamos, convivimos, nos orgasmeamos, planeamos un futuro juntos y tomamos decisiones juntas, pero todo esto que hacemos día a día no empieza ni a describirnos.

El, un artista en desarrollo de 20 años que vive a la vuelta de mi casa, elegante, serio, reservado, no llora frente de nadie, una puta un mi cama pero responsable en su trabajo y con su familia. Su exnovios lo aman y yo los odio a ellos, amiguero, realista y adicto a su black berry.

Yo, internacionalista estudiante de administración con aspiraciones a escritor de 23 años, apasionado, risueño, enojón, adicto al porno y solitario, paranoico y soñador, nocturno, organizado y responsable pero muy huevón. Mis exnovios me odian y yo los odio a ellos, amante de la música y las series de televisión, critico, twittero, curioso, lector y bebedor ocasional.

El destino lo escribió y nosotros lo vivimos, nos amamos sinceramente pero vivimos en una constante competencia por ganarle al otro. A veces inmaduros, a veces muy congruentes, pero eso sí, nunca dejamos de tener sexo.